28 abr. 2009

¿Por qué escribo?

Esta mañana me tocó levantarme a las 6 y media de la mañana para ir a la facultad. El trayecto consiste en dos viajes de guagua, cada uno de media hora aproximadamente. Cómo es lógico, durante una hora sentado sin más compañía que mi ipod y mis pensamientos, me puse a darle vueltas a la cabeza y se me planteó la cuestión que titula este post: ¿por qué escribo esas pequeñas historias con las que de vez en cuando mancho los folios que atrapo por mi casa?

De entrada, tengo claro que no lo hago buscando algún tipo de reconocimiento especial, aunque por supuesto que me encantaría que me pasara lo que a "El Negro Literario" (ver una historia mía publicada e incluso firmar ejemplares en la feria del libro). Por supuesto que es agradable cuando escribes algo y alguien te dice que le ha gustado, pero esa no es mi motivación principal.

Sé que no soy el primero que lo dice, pero probablemente una de las principales razones para escribir sea que consiste en una forma de descargarte, evadirte por un momento de este mundo que en muchas ocasiones puede aburrirnos, y lanzarnos a crear historias y mundos paralelos que en algún momento nacen, como un pequeño big bang, en nuestra imaginación. Y es en ese momento en que salta la chispa cuando tienes que atraparla y no dejar que se apague, porque si dejas pasar el momento probablemente después no sepas qué hacer. Me ha pasado muchas veces que se me ocurre una idea, en muchos casos ínfima, un mero retazo, pero que en cuanto me pongo frente al papel comienza a tomar vida y crecer, como si deseara escapar del bolígrafo de forma análoga en la que un bebé sale de la vagina de su madre. En varias ocasiones una historia de varias páginas ha surgido de una sola frase o situación que se me ha ocurrido en un momento determinado.

Como decía antes, creo que no es bueno dejar pasar demasiado ese momento en que se te ocurre la idea, pues corres el riesgo de olvidarla, o darle demasiadas vueltas hasta que acabas por desecharla porque consideras que no vale la pena. De la misma forma en que muchas veces al despertarnos nos gustaría recordar mejor lo que hemos soñado, incluso las pesadillas pues nunca está de más saber qué es lo que nos ha hecho sudar y temblar en sueños,pero a los 10 minutos apenas recordamos ciertos detalles, creo que con estás historias sucede lo mismo, si las descuidamos se pierden en el firmamento de nuestra memoria. Y es que yo prefiero crear y dejar olvidadas en un papel (como hace Dios con la humanidad según el demonio en "El señor de las tinieblas") que siempre se podrá recuperar, a destruir para siempre en el olvido.



1 comentario:

  1. Es cierto eso de que no se puede dejar incubar una idea durante mucho tiempo, sobre todo porque se puede olvidar. Pero yo lo que hago cuando tengo una idea y no la puedo desarrollar en ese momento es que apunto todo lo que se me ha ocurrido, así podré retomarla cuando quiera.
    En cuanto a lo del reconocmiento especial... pienso que la persona que escribe debe hacerlo por el placer que eso le produce, el reconocimiento, los premios...están muy bien, claro que sí. A todo el mundo le gusta que se le reconozca su trabajo, su esfuerzo, pero hacerlo sólo por el hecho de ser reconocido y famoso creo que es un grave error de base.
    Y es verdad eso que dices de que la idea, en su forma primigenia, es un simple chispazo, una mera fugacidad, pero que crece y se desarrolla cuando pensamos detenidamene sobre ella.

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