3 ago. 2009

Up, el 3D y la fauna de los cines

Como comenté en la entrada anterior, hace unos días fui a ver Up, una película que llevaba mucho esperando, pues Pixar se ha convertido en una garantía de que vas a ver una buena película (sí, exactamente como Dan Brown). El caso es que fui a verla en 3D, por probar esa nueva experiencia, así que en aprovecharé el post para comentar mis impresiones sobre dicho invento... y de paso les contaré unas cuantas anécdotas acaecidas en la sala (surrealista, ya verán).

Empezaré hablando sobre la película. ¿Qué decir sobre Pixar que no se haya dicho ya? Son el único estudio de animación que hacen películas de dibujos que no se dirigen únicamente al público infantil (no me salgan con el ejemplo de Shrek, por favor, que sí, la primera tenía chistes bastante buenos y parodias curiosas... pero a partir de ahí todo han sido chistes de pedos y demás). Gracias a los señores del flexo los padres pueden ir al cine con sus hijos sin sentir que hacen un sacrificio o tiran el dinero, es más, es muy probable que salgan más contentos con la película que los propios renacuajos. Pues bien, Up no es una excepción. Han vuelto hacer lo que apuntaban con Wall-e: una película que te emociona, te hace reír, llena de personajes entrañables e incluso con momentos de aventura y acción.

Desde los primeros 10 minutos (una introducción magnífica la de esta película) ya te tocan la patata, haciendo casi imposible que contengas las lágrimas con la historia de Carl Fredricksen. Lo mejor de todo es que no necesitan siquiera diálogo para ello, una sucesión de imágenes de la vida cotidiana del protagonista acompañadas por la música del genial Michael Giacchino son suficientes para emocionar. A partir de este momento descubrimos la difícil situación de Carl, viviendo en su casita que algún millonario quiere tirar para construir uno de tantos rascacielos que pueblan las grandes ciudades (otra vez Pixar mostrando sin tapujos las injusticias del día a día). Es entonces cuando Carl decide que su única salida pasa por salir de ese lugar y cumplir de paso el sueño de su esposa. Y aquí empieza la aventura junto con el regordete Russell, un niño que quiere ayudar a un señor mayor para ganar su última insignia de scout.

Reflejo de la relación de Carl y Russel.

Todas las escenas que transcurren desde el despegue de la casa hasta la llegada a la selva, son visualmente magníficas, con un colorido que, personalmente, me encantó. Y entonces llegó el humor. No es que no lo hubiese antes, pero es que llegó un momento en la película en que la sala entera reía continuamente, y no precisamente por chistes tontos o infantiles, sino por las situaciones y los personajes entrañables que van apareciendo (genial el perro Doug... ¡ardilla!). A partir de aquí la película toma carrerilla con un par de persecuciones muy bien llevadas, interrumpidas por una escena que te vuelve a dar un derechazo directo y me volvió a hacer difícil aguantar las lágrimas. Y para terminar, un final que te deja una sonrisa de satisfacción durante un buen rato.

En cuanto a los personajes, destacaría al protagonista, que aunque a primera vista parezca un viejo cascarrabias (o al menos eso parecía en los trailers) pronto te encariñas con él. El niño Russell también me gustó mucho, pues aunque habla muchísimo no se llega a hacer insoportable. En algunas críticas he leído que el niño sobra y que la película funcionaría perfectamente sin él, pero no estoy en absoluto de acuerdo, pues creo que es necesario para el "crecimiento" del personajes de Carl. También destacaría a los perros, pues a pesar de hablar, no pierden nunca su esencia perruna, aportando algunos de los momentos más divertidos de la película. En resumen, por mi parte nada que reprocharle a la película, sin duda una de las mejores películas que he podido ver este año que sigue la estela ascendente de Pixar en los últimos años (veremos si continúa así con Toy Story 3, que parece ser el próximo proyecto del estudio).

Como dije al principio, aproveché la oportunidad para probar el 3D, ese añadido con el que están estrenando casi todas las películas de animación, y otras tantas que vienen en camino (Avatar parece que va a ser de obligado visionado) con la esperanza de resucitar la industria del cine (curioso, pues este mismo experimento se hizo ya en los orígenes del cine, y se acabó dejando de lado). Aunque ya había visto Pesadilla después de navidad en 3D, pensé que en esta ocasión sería algo diferente, claro que luego me enteré de que Up estaba concebida para ser en 2D, y luego se añadió este extra pues es la novedad. La conclusión , por tanto, es similar a la que saqué tras ver la película de Jack Skellington: está bien, pero quizás no vale la pena pagar los 3 euros extra. Todo depende de lo que esperes del 3D. Si quieres montones de objetos que salgan de la pantalla y te sorprendan, esta no es la película idónea. El 3D funciona aquí más como un añadido visual, pues aporta un relieve y profundidad a todos los escenarios y personajes que dan otro toque a la película, pero al rato ya no le prestas tanta atención. En resumen, ni despista tu atención de la película en sí, ni te asombra continuamente. Por lo tanto, desde mi punto de vista, no hace que una película sea mejor, así que no vale los 3 euros extras. En mi caso me reservo el 3D para ocasiones como Destino final 4 o Avatar.

Y por último un repaso a la fauna que me encontré en la sala. Es normal encontrarte a alguien que habla durante la proyección, especialmente si vas a una película cuyo público mayoritario es el infantil, pero esta vez me tocó todo junto:
  • El proyector en prácticas: durante el trailer de Toy Story 3 se va el audio. Será sólo un momento, pensé. No lo fue. Al rato se encienden las luces y se para el trailer. Tras unos minutos vuelve la luz y empiezan los trailers... desde el principio. Y lo mejor es que durante un rato la pantalla estaba cortada. Me estaba temiendo lo peor, pero por suerte no hubo ningún problema durante la proyección de la película.
  • Las risitas y las chácharas: unos cuantos dejaron escapar risitas tontas durante los trailers con efectos 3D. Miedo me daba pensar que fueran a seguir así durante toda la película, pero por suerte parece que se les pasó la sorpresa tras ver dos veces los trailers. Durante la película se oían de vez en cuando algunos murmullos de fondo, seguidos de los correspondientes "Shhh". Pero el colmo es cuando a uno le dio por decir, bien alto para que todos nos enterásemos bien, que no les mandaran a callar porque tenían (palabras textuales) un debate abierto. Genial, afuera tienes un pasillo bien grande donde debatir sin molestar a nadie.
  • Los tontitos del Tuenti: esto si que no me había pasado nunca, y es que hace falta ser muy tonto para ponerte a sacar fotos en mitad de una película, con flash y todo. Parece que los niños/adolescentes hoy en día deben tener constancia fotográfica de todo cuanto hacen para después ponerlo en el tuenti. Lástima que no los echaron del cine por tener una cámara (cosa que pueden y deben hacer los acomodadores, pero se ve que en 7 palmas no tienen demasiadas ganas de trabajar) porque hubiese sido bastante divertido verlos salir tras haber pagado más de 8 euros, por hacer el tonto.
  • Los frikis: hay gente que no tiene límite. Vale que hayas visto los trailers millones de veces (sobretodo si el proyector decide repetirlos) y que te sepas las frases que aparecen en él ... ¿pero tienes que decirlas a la vez que el personaje en la película? Y no es que lo dijera para sí mismo, sino que se le oía alto y claro. Espero que esto de repetir las frases de los trailers no se convierta en una moda, o ir al cine se va a convertir en un infierno.
  • El joven filósofo: como dije, hay daños colaterales cuando vas a ver una película de niños, pero este caso me hizo mucha gracia. Sentado justo detrás de mí había un niño que hacía preguntas a cada momento. Que despega la casa: ¿por qué vuela la casa, mamá?. Que se tropieza el protagonista: ¿por qué se cayó el viejito, mamá?Y así continuamente, recibiendo una escueta respuesta por parte de su madre y un besito en la frente. Lo mejor de todo es cuando lo escuché decir a su amigo: estoy hablando bajito porque mi madre dice que en el cine no se puede hablar. Muy bien, se ve que este es un niño espabilado que pilla rápido los mensajes.
Y esto es todo por hoy, que pasen un buen día.




3 comentarios:

  1. No he visto nada de la actualización. Ya la veré y te comentaré cuando vea la peli este viernes ;-)

    Pd: ya vi tu actualización sobre el final de temporada de Perdidos.

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  2. Gran resumen de la película y en cuanto a tus "experiencias" en el cine, contar, que yo en Telde mientras veía la última mierdilla que hizo Eddie Murphy (no recuerdo el título, así que era buena) y de repente aparece la protagonista con los pelos erizados y de repente se oye a un chiquillo detrás mía: "Mira Mamá se parece a tí cuando sales del baño", sería un tontería, pero estuve un buen rato riéndome juntoa uno de los colegas con los que fuí y que también oyó la frase. En fin, un saludo crack!

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  3. muuu buen articulo, chapo, chapo y chapo, no digo mas, ya lo has dixo todo tu!

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