28 abr. 2010

Microrrelato: Apuntando

La clase se encuentra ocupada por la atronadora voz del profesor y el tintineo de los bolígrafos que marcan, sin cesar, los folios en blanco. Todos atienden, sin mirar, a las palabras del estimado orador, para rápidamente secuestrarlas en la blanca cárcel, dónde ya podrán hacer suyo el discurso y empezar a repetir cual loros. Pero miento... uno atiende, mirando, y sin copiar una sola palabra. Sí escucha, sí comprende, pero mantiene el bolígrafo en la mano levemente suspendido sobre el papel. Entonces, el profesor pronuncia la palabra mágica que abre paso a la orquesta de cremalleras cerrándose y bolígrafos tapándose... entonces ÉL se inclina y escribe. Escribe sólo cuatro sílabas, para condensar perfectamente todo lo recibido.

Cacafuti.

7 comentarios:

  1. Jajaja. No quiero que suene a peloteo, pero me ha encantado. Me he reído bastante. Gran homenaje a muchachada!

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  2. Pues tío... yo no lo pillo; ya me lo explicarás. Eso sí, bienvenido al mundo del microrrelato.

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  3. Clase de Anato 2 o cualquier clase de Raduán...

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  4. ¿Sabes dani? Es la segunda vez que me das la bienvenida al mundo del microrrelato, ya escribí uno hace bastante tiempo xD Te lo perdono porque conozco como funciona tu memoria.

    Pasota, me alegro de que te haya gustado. Efectivamente, cuando se me ocurrió pensé que era muy chanante, así que ahí queda el homenaje/despedida.

    Tribell, y muchos otros... pero sí, Raduán es el rey del cacafuti.

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  5. Jaja, me ha gustado. Sobretodo porque a mi se me dan fatal los microrelatos!

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  6. Me siento muy identificado con ese personaje.

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