26 sept. 2010

Truñotes en Venecia (Shit in Venice)

Una apacible tarde de domingo, tirado en el sofá tras el almuerzo, me pongo a hacer zapping buscando algo que me ayude a pasar el rato hasta que toque empezar a estudiar de nuevo. Cuál es mi sorpresa al descubrir que en Cuatro estaban emitiendo, uno de esos truños que tanto gustan de emitir las tardes de domingo, y en esta ocasión se trataba, nada más y nada menos, que de Tiburones en Venecia. Por suerte o por desgracia, no me podía imaginar los horrores y despropósitos que estaba a punto de presenciar.

Antes de entrar de lleno en la crítica, quiero dar las gracias al señor Erik Cohen, por su ayuda para editar los vídeos y por los chistes que aportó mientras lo hacíamos. Y ahora sí, la crítica. Espero que se rían al menos la mitad que nosotros haciéndola.

La película trata, como podrán deducir si son los afortunados poseedores de más de un par de neuronas, de que hay tiburones en la ciudad de Venecia. Joder, claro, en Venecia hay muchos canales, ¿cómo no se le había ocurrido a nadie antes? Muy fácil señores, porque es una chorrada como un burro. El caso es que nos encontramos a unos submarinistas en busca de nosequé tesoro por los canales de Venecia, a las órdenes de un malo maloso, que desde el principio deja muy claro lo cabronías que es. Pero entonces, oh sorpresa, aparece un tiburón y devora a nuestros intrépidos cazatesoros, lo cual es bastante sorprendente teniendo en cuenta que son experimentados buceadores con la sobrehumana capacidad de nadar marcha atrás. La película no lleva ni 10 minutos y ya nos deja claro lo que tiene para ofrecernos.



El tiburón ha tenido la mala suerte de atacar al padre de Stephen Baldwin. Porque sí, señores, el protagonista de la película es el gran Stephen Baldwin (el hermano tonto de Alec Baldwin) y nos demostrará que es todo un badass. Pero no adelantemos acontecimientos, y por favor presten atención a la increíble labor de Baldwin, y con que intensidad interpreta el momento en que se entera de la desaparición de su padre (y de paso nos presentan a su novia, la prima fea de Tina Fey).



Total, que se nos van los dos a Venecia. Les explican lo que ha pasado y el señor Baldwin, que es más listo que nadie y por algo es experto en tiburones, no se cree la versión oficial de que es un accidente y dice que hay un tiburón suelto en Venecia. Por el camino se encuentran con una policía rubia de la que todos desconfían mucho, especialmente la prima de Tina Fey, y con la que pasa todo el rato lanzándose pullitas. Finalmente nuestro querido protagonista decide que lo mejor es sumergirse en los canales para ver que era lo que buscaba su padre. Un caramelito para el que adivine lo que pasa a continuación.



Efectivamente, el malvado tiburón ataca ferozmente a nuestro héroe... pero no pasa nada, porque Stephen Baldwin está hecho de adamantium, y ya le pueden morder tres tiburones que el ni se inmuta y se pone a escalar como si nada. Si acaso pierde un poco de sangre, pero nada, coagula la herida en un momento, y a descubrir tesoros. Porque eso es lo que pasa a continuación, que descubre el maravilloso tesoro por el que su padre murió. Tras esto, se dispone a volver a la superficie, y tiene lugar una de las escenas más aterradoras que mis ojos hayan podido ver.



Esta es probablemente la escena con más fallos de raccord y despropósitos que he visto en mi vida (ahora estamos en la superficie, ahora nos estrellamos contra una estructura sin identificar, ahora el tiburón ruge...) pero no pasa nada, porque era un sueño. Por favor presten atención al maravilloso despertar de Baldwin, exactamente igual que me despierto yo cada mañana. A partir de este vídeo he llegado a la conclusión de que Stephen debe ser familia de Antonio Resines, porque si no, no me explico esos sueños tan vívidos que tiene.

En cualquier caso, nuestro héroe se va recuperando y sigue investigando quién encargó a su padre ir en busca del tesoro, pero mientras tanto, el tiburón sigue teniendo sed de sangre, y nos regala algunos ataques dignos de mención. (Se nos coló un efecto en la primera parte del vídeo, pero a cambio, hemos puesto una cortinilla de estrellas al más puro estilo Homer Simpson).



Ya no es sólo que el tiburón describa una trayectoria completamente imposible, ni que los efectos especiales sean lo más cutre jamás visto, es que las gotas de agua salpican hacia atrás. Porque sí, con dos cojones, que estamos cortos de presupuesto y reciclamos los efectos especiales... y que le vayan dando a la física.

Mientras tanto, el malo malísimo contacta con Stephen Baldwin y su novia, les hace una oferta pero Stephen que tiene unos principios inquebrantables la rechaza y ya tenemos intriga para un rato. La señora rubia de la que todos desconfían acompaña a Stephen al hotel, dónde este vuelve a tener uno de sus habituales sueños incómodos (de verdad tío, háztelo mirar) con la mala suerte de que se intentan colar en su habitación para secuestrarlo (con su buena música de espías incluida). Por favor presten atención a la advertencia de Stephen al salir de la habitación y a la magistral actuación del secundario estrella de la película: el botones empanao.



Y ahora amigos, tiene lugar el momento cumbre de la película, una persecución de las que hacen historia, con sus cosas tiradas por el suelo, gente empujada por doquier y algún que otro disparo. No soy digno de introducir este vídeo, así que os dejo con una amiga que ha insistido en participar.


Hello amiguitos. Mi nombre is Dora, y quiero que me prestéis una pequeña help. He perdido a unos amigos en Venecia, y me gustaría que me ayudáseis a encontrarlos. Unos suelen estar sentándose y levantándose de todas las mesas que ven, y los otros son muy de pasear (pasear es sano, recordad) y él suele llevar una camiseta Hawaiana. Os dejo una foto para que os sea más fácil la búsqueda. Y para hacerlo más divertido aún, le daré un premio a quien encuentre este puesto de verduras. Concentráos bien, eh.



Nada más que añadir, señoría. Total, que al final el malo secuestra a la prima fea de Tina Fey, así que Stephen Baldwin no tiene más remedio que guiar a uno de sus secuaces hasta el tesoro. Por el camino el tiburón vuelve a hacer aparición, pero Stephen que de bueno que es, es tonto, salva al acompañante y lo lleva hasta el tesoro, pero por alguna razón que no se explica acaban metidos en el cuarto del atrezzo, donde tienen una pelea sanguinaria. Por favor, no pierdan detalle de los jetos que nos pone el hermanísimo, sólo dignos de un verdadero héroe de acción.



Stephen vuelve a la guarida del malo victorioso, pero las cosas se tuercen... ¿recordáis a la señora rubia de la que desconfiaban todos? Pues resultaba que estaba de parte del malo, oh sorpresa, giro inesperado. Pero eso no es todo. Por favor disfrutad de su inigualable actuación (ella no puede ser menos entre tanto crack) y de la mirada asesina de la prima de Tina Fey.



Y a partir de aquí viene una orgía de disparos, policías venecianos corriendo de aquí para allá, señores bajando por cuerdas continuamente desde el tejado, bidones explotando y más cosas de mucha acción, todo mientras el malo y nuestro héroe se pelean en el agua con el tiburón rondando. Pero entre tanto, el director (o lo que sea que esté detrás de esta cosa) tiene tiempo para ponerse artístico y se marca una travelling de los buenos buenos. Lástima que luego haga lo que haga.



Sí amigos, han puesto la escena marcha atrás. Os juro que yo no he tocado nada, pero visto lo visto, creo que tampoco tengo que juraros demasiado. Lo único que he añadido es la miradita Baldwin, un momento impagable que os regalo para que uséis en cualquier momento WTF. Meme de la miradita Baldwin YA. A lo que iba, la película acaba como tiene que hacerlo, con un momento de justicia poética único, en el que el malo es devorado por el tiburón. Todo esto no tendría nada de especial si no fuera porque Stephen Baldwin no puede evitar reírse en la puta cara del pobre desgraciado mientras es devorado.



Y así, todo vuelve a su equilibrio, los protas se casan, el malo muere, la mala traidora se redime... pero el tiburón se queda libre y nadie parece tener ningún problema con ello. De hecho, el plano final es la aleta del tiburón por los canales de venecia. No sé si tenían intenciones de hacer una secuela o qué, pero creo que prefiero no saberlo. La película, como habéis podido ver es un cúmulo de despropósitos bastante considerable, pero tampoco creáis que baja mucho la media de las películas de sobremesa de los fines de semana en Cuatro. Qué quereis que os diga, prefiero éstas películas a las clásicas de hijas separadas al nacer, maridos traicioneros, mujeres coraje y demás... con éstas al menos te echas unas risas y te soluciona un domingo de resaca.

P.D. ¿Creíais que los fallos de raccord, las escenas hacia atrás y demás incoherencias eran errores de dirección? Estáis muy equivocados, pues todo tiene una explicación perfectamente lógica.

4 comentarios:

  1. Una peli con un Baldwin no puede ser buena...al menos con este Baldwin

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  2. Joder.Y yo me pierdo estas cosas por estar masturbándome los domingos por la tarde.

    Podrías destripar más pelis de éstas. Mola bastante.
    Abrazos.

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  3. No está pero que nada mal la crítica, bastante buena y muy currado los vídeos a lo CineCutre.

    Lo que sí me ha resultado inquietante es que, en la persecución, suene esa sirenita cada vez que se ve al grupo de policías corriendo. Inquietante cuanto menos...

    Pues eso, buena entrada.

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