24 nov. 2010

Scott Pilgrim contra el cine

El de esta película sin duda es un caso tristemente excepcional, ya desde la odisea antes de su estreno. Primero en España tuvieron a bien retrasar el estreno desde septiembre a diciembre, así porque sí. Luego intentaron arreglarlo adelantándolo a noviembre (porque para diciembre en EEUU ya habría salido en DVD, detalle que no se les ocurrió plantearse antes) pero el daño ya estaba hecho. Yo, que soy algo raruno, me aguanté las ganas de verla, a pesar de que habían versiones más que aceptables rondando por la red, porque prefería verla en el cine. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que, para rematar la faena, la película no se estrenó en ningún cine de toda la isla. No es la primera vez que me pasaba, pero siendo esta más comercial nunca se me ocurrió que se fuese a dar la situación. Pues se dió, y no os imagináis como me jodió.

En cualquier caso acudí raudo y veloz a mi dispensador de descargas online más cercano, y en unas horas la tenía calentita en 720p, como debe ser. Yo he venido aquí a hablar de la película, así que ya está bien de preambulos. Como podéis intuir por el párrafo anterior, esperaba esta película con muchas ganas, por dos razones: soy fan confeso del trabajo de Edgar Wright y me encanta el cómic en el que se basa. Con esta base y visto lo que mostraba el trailer, parecía imposible que la película no me fuese a gustar. Sin embargo, al acabar la película tenía una sensación incómoda. Me había divertido, me había entretenido, pero había algo que no me convencía. Le estuve dando vueltas a la cabeza durante un buen rato, para identificar qué era lo que había fallado.



Finalmente identifiqué el que en mi opinión es el problema principal: el ritmo. No digo que le falte ritmo, sino todo lo contrario, le sobra por todas partes. Algunos dirán que eso es bueno, que es una película trepidante que no da lugar al aburrimiento, pero todas las películas deben alternar distintos ritmos, pequeños momentos de descanso para asumir bien lo que estamos viendo, y eso lo sabe hasta Michael Bay. En este caso el problema es que Wright quiso abarcar todo el cómic en dos horas y al final se acaba convirtiendo en un Beat'em up hecho película: puñetazo, patada y seguimos hacia el próximo enemigo sin parar un segundo. Eché en falta algún momento de conversaciones relajadas entre los personajes (hay conversaciones, pero siempre parecen apresuradas), ahondar más en algunas historias (sin duda la de Envy se merecía algo más). Creo que esto podría haberse arreglado quitando a algún ex para aligerar algo la historia, pero supongo que no lo hicieron por miedo a los fans (a pesar de que la película adapta libremente los últimos volúmenes del cómic, pues cuando empezó a hacerse todavía no se habían publicado).

Parte del problema está también en el montaje acelerado de Wright. Hay que reconocer que este señor es un grande del montaje añadiendo efectos, tanto sonoros como visuales, para remarcar lo que pasa por la pantalla. Sin embargo esta vez he tenido la misma sensación que en algunos episodios de Spaced, que hay sobrecarga de gags en las escenas y por momentos llega a agobiar. Está claro que el cómic da pie a este tipo de efectos y Edgar lo sabe, pero no es lo mismo en un cómic donde puedes leer las páginas a tu propio ritmo y asimilar los chistes, a una película en la que te muestran todo de golpe, sirva como ejemplo la escena en que los carteles van señalando los objetos que pueblan la habitación de Scott y Wallace.

Obviamente no todo es malo, la película es muy divertida y visualmente impecable (me encantaron los momentos en que se utilizan fragmentos del cómic a modo de flashbacks), pero el balance sigue saliéndome negativo y no puedo evitar la sensación de decepción y de que es una película fallida.

5 comentarios:

  1. El ritmo la ha matado, como bien dices, pero el resto es un espectáculo visual. Tal vez debería haber sido una miniserie o algo así para poder contar mejor la trama.

    ResponderEliminar
  2. La decepción del cine me recuerda, quizás a "El iamginario del doctor Parnassus"?? (que aún no he visto, dicho sea de paso...)

    Respecto a la peli, coincido con todo lo expuesto y quizás un formato teleserie le hubiese ido bien también.

    ResponderEliminar
  3. Lo has definido bien. No es mala,pero si un FAIL enorme. Nadie dijo que fuera tarea facil...

    ResponderEliminar
  4. Dos peliculas. Con Dos peliculas se hubiese solucionado el problema de sobra. En la primera cuentas la primera media hora tal cual está (porque es la mejor parte, la única verdaderamente grande de la cinta), das la misma importancia a la lucha con Chris Evans que se le da aquí (dos escenas y ya) y luego pasas a la historia de Envy y el Vegano (y ahí el director se explaya si le da la gana).

    En la segunda cuentas todo lo de más, siendo la lucha secundaria la de los gemelos (nunca me gustaron en el comic) y dando mucha más importancia a la paranoia de final que tenía el comic.

    ResponderEliminar
  5. Estoy con Tximino, quizás no hacía falta una miniserie, sino dos películas y va que chuta. Sin duda la historia de Envy merecía más tiempo, y de paso disfrutar más de Brie Larson (lo siento, siento debilidad por esta chica). A ver si llega de una vez el número 5 a la tienda de cómics y consigo acabármelo.

    Marc, precisamente sucedió lo mismo que con Parnassus, que curiosamente también fue una ligera decepción, pero nada en comparación a esto.

    ResponderEliminar