Es por eso que prefiero salir de este recuadro acolchado por mi propio pie. Salir a la noche a vagar, a vivir. Quizás no encuentre nada que hacer. Quizás me encuentre a un dragón de nuestro tiempo. Quizás solamente me pidan fuego. Puede ser que tropiece por vagar como un loco y acabe con una herida en la rodilla. Pero al menos, al día siguiente la herida seguirá ahí, sabré que es real, y me susurrará cada día que ese camino que una noche visité puede hacerme tropezar.
Un blog en el que tiene cabida un poco de todo, críticas, opiniones, noticias, narraciones, música...
21/11/2011
El sueño de una noche de insomnio
Te metes en la cama, te atrincheras entre las sábanas, pero giras una y otra vez. Ese pequeño espacio se te hace inmenso y te amenaza con hacerte desaparecer. Podrías crear un mundo nuevo, con dragones, princesas, reyes, héroes y villanos. Sólo tendrías que cerrar los ojos. Podrías crear eso y más, cosas que no sabrías expresar... pero en el fondo sabrías que no es real, porque una vez tras otra vuelves a despertar estando tú y sólo tú. Y al rato todo se esfuma, directo al olvido, tan rápido como lo has creado.
Etiquetas:
mis historias,
Yo yo mismo y mis cosas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No solo de sueños vive el hombre.
ResponderSuprimir